martes, 3 de noviembre de 2009

La Colina..

Gotas de lluvia teñían aquella noche de domingo invernal. Después de tanto tiempo nadie recordaría ya, todo lo pasado. El tiempo se ancla en la memoria, pero en ocasiones no puede volver a la superficie por mucho que lo busquemos, al menos no, aquella vez no. Tenía que ser así, o por lo menos, así debía ser.


La colina asomaba ante sus ojos como un vigía incansable y siempre despierto, acechando cada rincón que dominaban sus torres. La soledad del lugar podía convertirse en embriagadora de los sentidos. Un paraíso que daba paso a la desolación. Árboles y montañas no eran diferentes que los de cualquier lugar del mundo, pero era un sitio especial, distinto. El verde de las laderas manejado por un viento anunciaban el principio del fin. No puedo esperar más tiempo, se dijo a sí mismo

lunes, 2 de noviembre de 2009

Y llegó

Todavía me acuerdo del día en que el señor Alfonso me puso el medallón de Jesús Nazareno en la Iglesia de San Juan, y como sonrió cariñosamente y me dijo: “¿Ves? Todo llega” Tantas veces le había dicho que deseaba que llegase ese momento, con la impaciencia de un niño. Esa es una de las frases que me han ayudado en mi vida, con los estudios, el trabajo... Y llegó el día

Cuando era pequeño, mi abuela me llevaba a ver la procesión del Espíritu Santo a la Calle de la Vega, me acuerdo como si fuera ahora mismo, para ver a los frailes con las antorchas acompañar a “su” Cristo camino de la Catedral. La atmósfera era realmente sobrecogedora y el olor a incienso ayudaba en ese momento a crear un ambiente muy diferente.

Recuerdo que el Domingo de Ramos subíamos por la Calle del Riego corriendo los dos para oír los tambores y cornetas de la Cruz Roja, que vestidos de militares, hacían temblar la ropa sobre mi cuerpo y mis latidos del corazón se ponían a Marcha Lenta. “.. Atentos, de frente, marcha lenta…….¡¡¡Ar!!! Trruumm tu tu tu tu tu tu truuummm… Cuantas veces le hice ver la procesión en Santa Clara, en la Plaza Mayor, y en la entrada del Museo, de la cual yo nunca quería irme, y le insistía en que yo quería ver más. Y le tocaba entrar en el Museo para que yo viera los Santos. La verdad es que tiene su nosequé gracioso cuando lo pienso ahora. Me contaba historias de antaño, de cuando tenía 12 años y venía a servir a Zamora, y acudía con sus primas a tomar las sopas de ajos y ver la Reverencia en la madrugada de Viernes Santo. Me contaba cómo recordaba los sonidos del Merlú y ver “bailar” los pasos en la Plaza Mayor, mientras el Cinco de Copas se ponía en paralelo con La Caída, y los pasos se paraban para ver cual de los dos aguantaba más así. Sin duda, la madrugada ha sido, es y será un espectáculo en todos los sentidos. Dicen que “quien ha vivido una madrugada en Zamora, queda atrapado para siempre en ella” Bueno no sé si lo dicen o lo digo yo, pero pienso que así es.

Y llegó aquella llamada de Luís hace ya tiempo, llegó un Viernes de Dolores, para decirme que me esperaba ese jueves debajo de El Prendimiento. Yo ni me lo creía, pero allí me presenté y me vi debajo de aquella mole con olor a madera y tacto duro en los hombros y empecé a sentir un cosquilleo especial allí en la boca del estómago que es donde se van las emociones, y sobre todo, cuando por una rejilla vi a mi abuela que había subido a verme y le paré el paso. Tiempo después me contó que en ese momento lloró lo que no estaba en los escritos de emoción. “Marcelino... ¿Podemos parar? Gracias hermanos” Eso fue lo único que dije el primer año que cargué en toda la procesión.

Y llegó otra madrugada en la que me vestí de negro, con ese traje que tiene un olor especial, y cogí mi tambor para pasarme toda la mañana ruflando. A veces pienso que si empieza la procesión otra vez cuando acababa, sería capaz de volver a pasarme redoblando otras 6 horas con Rubén, Gelete, Zamorano, Javi, Paco, Gabi, Yosu y toda esa gente con la que tanto frío pasé para diluirlo en unas pocas horas.

Y llegó Fernando y me enseñó tantas cosas de Semana Santa, pero sobre todo de la vida, y me propuso hacer cosas nuevas, me propuso escribir. Gracias a él he descubierto el teclado del ordenador...Se juntó Alberto con su cabeza muy fría y templó las nuestras para ayudarnos.

Y llegó esa llamada, llegó ese mensaje, llegó tu voz a mí, y las cosas empezaron a funcionar

sábado, 24 de octubre de 2009

Descendimiento del Cristo de la Buena Muerte año 2009. Me lo pidió Jesús y José Luis, y un poco tarde pero a tiempo


Cristo muerto que se acerca a mí, rodeado de gente pero sin ser capaz de quitar mis ojos de los suyos, buscando un consuelo, una ayuda. Es la otra Semana Santa, la que no se ve, la que es diferente, la que te atrapa en una espiral, la que te ayuda a pensar que todo esto tiene un significado.

Difícil separar la madera de la realidad, y más aun cuando la madera es tan impresionante. Se puede decir mucho más con una escultura, pero no mejor dicho. Contundente y sencillo, pero apabullante, con una fuerza que casi ofende. Cristo portado en posición casi horizontal por unos humildes frailes que al pasar a tu lado el Lunes Santo parece que te acaricia en el pelo y que te consuela saber que algo de tí va en sus pensamientos.

En cinco minutos pasas del exterior al interior de la Iglesia de San Vicente y entras en un mundo prohibido, reservado para las miradas del mundo exterior, privilegiado...

Y te encuentras ante Él, y ante tí mismo

jueves, 22 de octubre de 2009

Mi compañero


Desde hace unos cuantos años, un camino cruzó mi destino convirtiéndose en un objetivo bañado de recuerdos, de pasión y de emoción. Sudores y lágrimas y emociones cruzadas han acompañado la imaginación todos estos años, sanando la mente con el dicho que "..todo llega.." para no perder la calma, mantener el tipo lo mejor posible.

No todo es el futuro ni el pasado, últimamente estoy aprendiendo a saborear el presente de una manera que no sabía que existía. Cuando sabes que vas a tener mucho tiempo (así como miles de años..) miras a la cara al presente, al día en el que vives y disfrutas cada gota que te ofrece. Yo estoy aprendiendo a hacerlo gracias a las voces del silencio, a las miradas que detienen el tiempo. A las cosas sinceras

Hace un tiempo, cada mes más o menos, un amigo de chupete y compañero en muchas cenas, y melodías, y frío (que frío pasamos amigo) muy especial me llama o le llamo yo a él para charlar un rato, pero sobre todo para recordarnos que falta un poco menos para llegar al principio del camino, y nos preguntamos por nosotros y eso es bueno, muy bueno. Con todo esto de internet y demás foros, se empieza a perder el sabor de charlar con alguien de cualquier tema a la cara o por teléfono.

Ya falta menos amigo, ya se puede tocar, pero recuerda que el camino a recorrer es muy importante y que todavía tienen que poner las luces de navidad que siempre me han gustado tanto, y que este año van a tener un sabor muy muy especial, por ellas mismas y por los ojos que las miran con la misma ilusión que las voy a mirar yo. Porque vamos a ver más allá, mucho más allá

miércoles, 21 de octubre de 2009

Un largo camino


Empieza cada día, cada momento que nos levantamos y decidimos avanzar por la vida. Cada día es apasionante, puedes descubrir cosas que ni te imaginarías que existen.

Hace poco intenté explicar lo que yo sentía al cargar El Paso, el pertenecer a ese grupo de Hermanos cargadores, y porqué en los malos momentos tiendo a acordarme de la tarde de Jueves Santo, y todo lo relacionado con ella. En los buenos también.

Mientras intentaba dibujar con palabras mis sensaciones, convertidas en sentimientos, me dí cuenta que la Semana Santa me ayuda a encontrar cosas de mi mismo que me sorprenden y que en muchas ocasiones casi no me doy cuenta que existen. Es importante sentirse cerca de uno mismo, y yo gracias a la la Semana Santa me acerco un poco más a mí, me conozco un poco más, y me gusta descubrirme.

Pienso que cada uno tiene que seguir sorprendiendose a si mismo, soñando despierto, que eso es muy guay, es lo mejor, con la Semana Santa, o con lo que sea.

Dibujé y soñé en blanco, en azul y negro brillante, con sol y con luna, y oyendo las voces del silencio, que son las que más dicen, cuando no se necesita hablar que es cuando todo lo que llevas dentro sale fuera.

"...tengo cinco amigos que tienen claro que todo va a salir bien, es más, saben que todo está ya bien.."

sábado, 26 de septiembre de 2009

El día D

Todavía estoy sin palabras despues de leer algo que me escribió mi Jefe de mecánicos particular, el talismán en el que siempre he confiado mis apariciones en la vida artística y pública. Este "Jeremy Burguess" particular es el genio que siempre me ha hecho sacar esas 500 milésimas por vuelta, que me han hecho ganar más de una carrera aunque algunas no las haya acabado, pero eso era culpa de la meteorología, que nunca está del todo acorde con la situación.

Estar cerca de él siempre me ha producido una paz interior muy especial, sobre todo porque hemos estado en los mismos sitios a la vez tantas ocasiones, pero en diferente tiempo, asi como 9 años después. Estoy orgulloso de él.

Además que más se puede decir si el día más importante del año ahora escucha los mismos sonidos que yo, camina al mismo paso durante 6 horas, y ve las mismas caras. Ahora querido Victor, corremos en el mismo equipo, cantamos las mismas canciones y bebemos del mismo vaso. Tarde pero a tiempo hermano

Siempre es un placer, seguro que algún día empezamos a conocernos de verdad, y recuerda que el mejor no es el que más sabe, sino el que lo poco que sabe lo pone en práctica en el momento adecuado, mira Rossi en Montmeló...

"Las monjas del Hospital están que trinan que trinan
porque no le dejan ver a Viriato la pilila..."

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Septiembre

De luces y calor, de lágrimas y sonrisas, pero sobre todo de estas últimas. De ojos que miran despacito sin prisa, de sonrisas de verdad, como las que ya no quedan, de oscuridad, y del corazón, que es desde donde mejor se ven las cosas.

Desde la acera sigo observando el lento caminar de la vida en su día a día, avanzando hacia un futuro mejor, y vaya que va, hacia un futuro muchisimo mejor. Hay personas que disfrutan observando pero yo necesito interaccionar con el medio que me rodea. Lo necesito

Hace poco llamé a un amigo que conocí bajo de los banzos de El Paso hace mucho tiempo, para saludarle, porque me apetecía hablar un rato, y no recibí de él nada más sonrisas, que eso es buenisimo. Es impresionante la relación tan especial que puedes establecer con los Hermanos de Paso, que están ahí siempre aunque no los veas, están ahí, y les falta tiempo para ayudarte si lo necesitas.

Están ahí, los Jueves Santos, y el resto del año.

Gracias

martes, 4 de agosto de 2009

Forjar el carácter

Dicen que es más importante forjar el alma que amueblarla, y yo últimamente estoy de acuerdo. Bueno, siempre estuve.

Hace unos días estuve en el Museo de Semana Santa de Zamora (como todos los meses)y como dice nuestro buen amigo Felipe de Castro, "me abandoné entre los judíos". Sí sí, me abandoné en esa tarde de soledad que solamente encuentro en la capilla del Cristo de las Injurias y en dicho Museo. Aunque más que un museo parece un garaje de esos en los que hay muchos coches, y que para salir a la calle tienes que hacer bastantes maniobras.

Nuestra Ciudad del Alma, fue la primera en tener un Museo de Semana Santa, allá por los años 60 del pasado siglo. Mucho y muy bien ha hecho dicha construcción por Zamora y su Semana de Pasión la última mitad del siglo pasado, pero, señores, se ha quedado obsoleto totalmente.

Una ciudad que se precia de tener una de las más importantes Semanas Santas del mundo no puede quedarse de brazos cruzados de esta manera. Un ayuntamiento que busca promocionar el turismo en la ciudad tampoco puede abandonarse con respecto a la Pasión de esta manera. Una Junta Pro Semana Santa tampoco.

Tengo la sensación que todo el mundo está haciendo la "envolvente" de pasarle le pelota a los demás, despacito. Muy despacito. Pero eso no es así. No debería ser así. Hemos visto últimamente cómo las instituciones avanzan y reculan (con respecto a las Edades del Hombre), para volver al punto de partida. O sea, nada. Nada para Zamora, como siempre.

Probablemente el problema radica en que ni ahora ni nunca (excepto en contadas ocasiones), hemos sabido vender lo nuestro. Buscamos escultores importantísimos y gastamos fortunas en hacer artificial el destino, en traer sus obras a Zamora. Buscamos escritores que llevaron la bandera de nuestra ciudad por el mundo para volver a gastar fortunas acercando sus escritos otra vez más. Proyectamos castillos futuristas que se quedan en lo que realmente son, construcciones medievales de orgullo para nosotros, pero sin darnos cuenta que ya estaban aquí, por lo menos hace mil años.

Observo que Zamora busca, busca y busca. No se terminan de encontrar fórmulas para atraer el turismo y no se sabe de qué palo vamos exactamente. Si de Iglesias medievales, si de escultura moderna, o de qué. Dice el refranero español que "Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno..." Pues eso, como nosotros.

Busca la ciudad desde hace muchos años, alcaldes y gobiernos una fórmula para tener un reconocimiento más allá de nuestras murallas. Y no aparece esa fórmula. Nadie la ve. Aunque creo que nadie la quiere ver. Está delante de nuestras narices. De todos.


Sí, así de sencillo, hay que potenciar, proteger y avanzar con nuestra Semana Santa. Con un Museo nuevo, con un respeto por parte de todas las instituciones públicas, y de los medios de comunicación que en ocasiones veo inexistente... Tampoco ayudan los imperativos del Estatuto Marco (del cual no entiendo el origen ni el fín). Los políticos hacen promesas, todo, los de un lado y los de otro. La Junta Pro Semana Santa se reúne en cónclaves para criticarse un@s a otr@s, y hablar de "que si tú haces, yo hago, las bandas, los estatutos marcos", y demás parafernalia que antes o después pasarán a la historia, y Zamora espera, espera y espera en silencio, pero haciendo lo que mejor sabe hacer, vivir lentamente y, diez días al año, salir a las calles a acompañar a sus Cristos y Vírgenes como sólo Zamora sabe hacerlo. En silencio y con lágrimas en los ojos. Demostrando que sin apoyos estamos donde estamos. Y estamos, vaya si estamos.


"...me han dicho que te casas con 'la tacones'..."

lunes, 22 de junio de 2009

No era Jueves Santo


No era Jueves Santo ni me había levantado pronto para desayunar con mis amigos. No oía el crujir de la madera a paso lento, ni la Saeta en el Museo, ni sentía el peso del arte en mis hombros, ni la respiración de todos, jadeante. No hacía frío ni corría, volaba, hacia El Huerto. No subía por El Riego con mi tesoro entre las manos para ponerme en la fila de Nuestra Madre. No había estado en las Jornadas Gastronómicas tampoco ese día, ni había visto al Cristo de las Injurias sufriendo por nosotros, y por Él mismo. No era la madrugada de Viernes Santo, ni me había puesto la túnica negra, la que al sentirla en las manos te hace volar a tu interior. Ni siquiera había estado en el Museo, pero donde sí había estado era en otro momento.

Había estado en un sueño en el cual, al despertarme, me di cuenta que las cosas simples, las cosas sencillas son las que marcan una vida, un recuerdo, o el futuro. Y decidí desde ese momento, no volver a dejar escapar ningún sueño por muy complicado que fuera. Me conjuré conmigo mismo que nunca nunca, volvería a ponerme tapones en los oídos.

No era Jueves Santo, pero necesitaba que fuese.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Tiempo de cambio, ¿O quizás no?

Pasada la Semana Santa 2009, que apareció como un remanso de paz en medio de una tormenta salvaje e infundada, me desayuno con noticias hasta ahora inverosímiles en el periódico de Zamora, en la radio, en internet...

El ambiente de crispación generalizada que vive nuestra sociedad cada segundo acelerada, como si de una manera exponencial se tratase, marca el devenir de nuestras vidas.

Los medios de comunicación crean opinión y mucha. Y punto. No me creo que todo esta marea acerca de la Semana Santa haya surgido como los champiñones, así, de la nada, sin más. Al cofrade de fila le están surgiendo demasiados interrogantes acerca del sentido de todo esto, y del fin, aunque creo que el fin de todo esto cada día lo tengo más claro.

"A río revuelto, ganancia de pescadores" dice el refranero español, tan sabio y tan conocedor de nosotros mismos.

Ocupar portadas de prensa en la Semana Santa de Zamora, debería de seguir siendo una fase obligatoria en los meses previos, y durante el año para hablar de avances, beneficios y proyectos. Pero no es así. Las portadas se llenan de descalificaciones, de machismos, de feminismos, de dimes y diretes, pero siempre de acuerdo en tirar de "papá Obispado" para separar a los niños y ejercer justicia salomónica. Es el último clavo al que se agarran los foros de opinión, las asambleas y demás familia.

Cartas, comunicados oficiales, extraoficiales que están convirtiendo lo que conocemos en una conjura palaciega propia del Siglo de Oro. La Semana Santa se está equivocando en pleno. Diría más, las cabezas visibles que están separando las asambleas y cofradías del fin real, que es procesionar, compartir una fé en Jesús y acompañar nuestras tradiciones con el corazón, con los sentimientos y con hermanos y hermanas al lado que comparten una creencia, un amor, un recuerdo, o una pasión.

Hay en Zamora muchísimas personas que piensan todos los días del año en la Semana Santa, otras cada semana y otras cuando pueden, pero todas y cada uno de estas personas merecen un respeto que no se les está dando.

Hemos conocido en la Historia de hace 100 años un comienzo de una procesión popular acompañando a la Virgen de la Soledad de vuelta a San Juan el Sábado santo. Procesión popular en la que participaba toda la ciudad sin distinción, sin medallas ni túnicas. Aquel principio de fervor popular surgido espontáneamente desde lo más profundo de los zamoranos y zamoranas se está convirtiendo en otra cosa.Creo que el error fue crear una nueva cofradía alrededor de ese momento, y más cuando actualmente hay que esperar más de 10 años para poder salir con Virgen de la Soledad desde el momento en que te apuntas.

Las cosas sencillas a veces son las más efectivas. Alrededor de la imagen de D. Ramón Álvarez nació en Zamora un fervor popular, un traslado del pueblo acompañando a su Madre. El problema, como todo en esta ciudad fue "ponerle puertas al campo". Y ahora se le están añadiendo y se le quieren añadir más y más cerrojos a algo que poco o nada tiene que ver con su idea original, que era juntar a todo la ciudad el Sábado Santo.

domingo, 8 de marzo de 2009

Breves apuntes del corazón

Allá por el año 1897, la Junta de Fomento recién formada encargó un paso al joven escultor local Miguel Torija nacido a escasos metros de donde hoy es el actual Museo de Semana Santa. Torija talla el nuevo paso en Madrid, como podemos ver en la firma debajo de Malco, "Torija Madrid 97"

Joya de la Cofradía de la Vera Cruz y de la Semana Santa en general, tallado con muy pocos medios, pero alcanzando con su primera obra la estela de su maestro, Don Ramón e incluso superándolo en muchos aspectos es un paso que causa gran admiración a cuantos lo observan con detenimiento en el Museo (está un poco mal colocado) y en la Rúa, despacito, sin alardes pero manteniendo el tipo, el paso lento, casi sin aire, como aquí se hace, pensando cada paso, saliendo de izquierda despues de pararlo para las personas más importantes de nuestra vida. Parar un paso a alguien tiene que ser una pasada, sobre todo por el peso que carga en los cargadores cada vez que para, se clava como una viga de hormigón, y eso la persona de fuera lo sabe. Vaya si lo sabe. Lo malo es cuando un hermano tiene más de dos novias, entonces lo que se debe hacer es elegir cual es la más importante y tus hermanos de carga te lo agradecerán porque se bajará un poco menos.

Y si cuando pasas por la plaza Mayor te toca la banda de Olmedo la Marcha de A tí Manué con un pedazo de solo de trompeta que quita el hipo, ni te cuento cómo va El Paso. Y si compartes banzos con gente como Fer, Antonio, Marcelino, Manolo, Gerardo, Bala, Bueno y demás familia (no los pongo todos por si me olvido a alguien) la cosa va subiendo como la espuma y el corazón ya no sabe si está o hay una bomba dentro. Y cuando llegas al Museo los Hermanos de Olmedo te tocan la Saeta y José te dice "con poco aire, menos, mucho menos" y desde fuera te dicen "Que no se mueva", "más lentos" poco lugar queda para la razón. Las lágrimas no paran de asomarse y Luis no entra en la túnica ni atravesado. Tenéis que verlo venir alguna vez desde fuera. -Es una pasada-

Una pasada es que me acuerde todos los días de eso, y de pararlo a ella, que sabe que es para ella y punto.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

La Cuenta Atrás

"...cinco minutos más para la cuenta atrás..." decía Mecano. Un día como hoy en el que se suelen hacer balances, negativos o positivos, siempre es un día extraño. Diferente. ¿Ha sido un buen año? Yo creo que sí porque lo más importante es que lo podemos contar, cosa de agradecer siempre.

En el ecuador de la Navidad, habiendo compartido mesa y mantel con los Hermanos de Carga, pienso en que muchas veces buscamos sentidos a la vida muy complicados y que realmente lo que importa en este mundo es poder disfrutar de momentos, aún pequeños, pero de momentos. Parece que la felicidad se compone de eslabones no continuos y nos esforzamos en intentar que sean continuos pero no es así, creo que son puntuales aunque no por eso menos importantes. Son los más importantes.

Gracias a vosotros Hermanos, que hacéis que la vida tenga esas pequeñas píldoras de Pasión, de amistad y de amor.

Que el Jesús de El Prendimiento nos cuide a todos este año como lo lleva haciendo tanto tiempo. Ah, y si nos quiere cuidar Judas también, pues le dejamos que nunca está de más que te cuide tanta gente, o Malco, o San Pedro, o El Romano.

Un abrazo y Feliz Año 2009 y ahi os dejo un enlace de un blog de Manuel Allúe que quita el hipo:


http://www.lapasiondezamora.com/blog.php?id=1&numero=36

domingo, 14 de diciembre de 2008

Compromisos Navideños

El frío se ha instalado en nuestros huesos (al menos en los míos) y por mucho que me diga la gente, no le veo al invierno nada o casi nada de positivo. Ropa de abrigo, calefacciones, catarros...

Esto me recuerda que llega la Navidad, sí, la misma. Época privilegiada del año en la cual muchas veces inconscientemente hacemos un pequeño balance de nuestras vidas y nos acordamos más insistentemente de las personas que nos rodean, pero también de las que Ya no nos rodean. Vemos su silla vacía, recordamos sus palabras, el olor de su tabaco, en fin.

Encuentros gastronómicos florecen cual setas en otoño a diestro y siniestro, véase cenas de todo tipo. Cena de trabajo, cena de amigos, cena de familia, cena de primos, de hermanos, de gimnasio, de inglés, vamos, que te puedes pasar cenando por ahí las dos semanas que dura la Navidad. Compromisos en general de los cuales no nos queremos o podemos librar, yo no lo tengo claro, pero el más especial extramuros (de mi casa) y el más deseado es la Cena de Hermanos de Paso.

Amigos eso si que es especial. Cada vez parece que está más cerca el Jueves Santo. Besos, abrazos, sonrisas, qué más se puede pedir de personas a las que vemos una o dos veces al año, pero que sabes que están ahí a tu lado los 365 días del año, y que encima te llaman por tu nombre, te preguntan por tu familia, tu trabajo, exámenes de oposición... Yo doy gracias por formar parte de algo tan grande.

Algo tan grande, qué difícil es apreciar esos pequeños momentos y que de verdad son los que importan que aunque sean 14400 segundos, o algunas horas quedan en la memoria para toda una eternidad, y yo de esos momentos no me olvido, de hecho em acuerdo todos los días de ellos.

Hermanos, hoy comamos y cantemos que mañana ayunaremos

lunes, 27 de octubre de 2008

Olmedo

Ayer estuvimos en Olmedo, vaya amigos, nada mas y nada menos que en Olmedo para asistir a un acto en memoria de un componente de la Banda Municipal fallecido hace pocos meses, Julián. Acudimos en representación de los Hermanos de El Prendimiento para acompañar a la familia de Julián, a su viuda, a sus hijas y a nuestros Hermanos Olmedanos, porque cada vez que nos encontramos no me queda ninguna duda que son parte muy importante de El Prendimiento. Amigos Olmedanos, estad seguros que Julián está orgulloso de vosotros porque fuisteis capaz de convertir algo triste en una tarde llena de recuerdos y alegría. Gracias por invitarnos a acompañaros, por tratarnos de una manera excepcional, por conocernos, y por acordaros de nosotros. Siempre es un placer ir a Olmedo aunque sea en estas ocasiones, sobre todo para estar con vosotros, con Emilio, con Dani, con José... con tod@s. Gracias, gracias por pensar en nosotros. Ya sabéis que aunque sólo nos vemos dos días al año, quizá son los más importantes.

Como ya nos han dicho alguna vez, La Banda de Olmedo no acompaña a El Prendimiento el Jueves Santo, ¡¡Va debajo de él!!

Gracias Hermanos


domingo, 12 de octubre de 2008

El Tiempo de la Pasión se acerca


Amaneceres fríos, atardeceres tempranos, algún catarro, y ropa de invierno que comienza a aparecer en nuestro armario, nos traslada la mente mucho más lejos. Sin darnos cuenta el reloj corre, nunca sabemos si es a favor o en contra, pero lo que está claro es que se acercan momentos especiales justo al doblar la esquina.

El Día de la Hispanidad, el Día de Todos los Santos, Nochebuena, Año Nuevo... Es como un viaje que hacemos por inercia como un descenso sin frenos en el cual comenzamos a pensar en la Semana Santa, inconscientemente, a mirar de reojo la puerta de San Juan y verla de otro color, imaginándola de noche con sonido de Merlú y con olor a garrapiñadas.

Hace unos días llevé a alguien muy especial a ver el Museo de Semana Santa, y aunque no sé si se enteró de algo, se dio cuenta de una cosa: que los pasos no eran personas de verdad simplemente porque no se movían, sólo emanaban arte, no vida y eso me llevó a la conclusión de que los niños no son tontos (ni nosotros los que lo seguimos siendo en mente), y que cuando ven un Paso "Caminar" por las calles de Zamora sienten que aquéllo está vivo por una razón, porque los que las llevan en sus hombros y las acompañan le dan toda esa vida que se puede tocar, porque aquí en Zamora se toca la Pasión.

Herman@s, se acerca la Pasión, se acerca el sentimiento, disfrutemos todo esto y sigamos transmitiéndolo como han hecho con nosotros.

"Abuela quiero ver más"